sábado, 7 de febrero de 2015


FLORISTERIA LA PAZ

En la sala de urgencias dormía un paciente. Por los altavoces llamaban a los enfermos que debían pasar a los respectivos consultorios. Pasaban las horas y este paciente dormía tranquilamente, las personas que esperaban en la sala sentían como envidia. En una sala de urgencias la tensión es alta. Llegó una ambulancia con un hombre totalmente quemado. Un muchacho hablaba por el celular y se expresaba en inglés. El vigilante se acercó al señor que dormía, lo llamo, lo movió y dijo: está muerto. Cerré los ojos y ore por este ciudadano que partió a los jardines del más allá. Luce una cachucha con el aviso de una floristería.
CUENTO AL ATARDECER
REYNALDO CABALLERO CACERES

viernes, 6 de febrero de 2015



NO ME HE MOVIDO

Una señora acompañante de un enfermo en una sala de urgencias, se fue a almorzar y regresó 

después de dos horas al sitio donde había dejado a su abuelito en sillas de ruedas esperando que le 

sacaran unas radiografías en un hospital afamado. La mujer toda angustiada le dijo a su abuelito que 

el camillero llevaba dos horas buscándolo para llevarlo a que le sacaran las radiografías. El abuelito 

contó que tan pronto ella lo dejó en ese lugar él se puso a dormir y hasta ahora se despertó y que él 

no se ha movido de ese lugar. Llegó el camillero todo afanado y preguntó ¿dónde estaba, llevo dos 

horas buscándolo? aquí dijo el abuelito, de aquí no me he movido. El camillero sonrío. Otra mujer 

comentó que el camillero estaba encerrado durmiendo y que no había salido a buscarlo.

CUENTO AL ATARDECER

REYNALDO CABALLERO CACERES

jueves, 5 de febrero de 2015




LA SIRENA
Eran las diez de la mañana cuando picó un enorme pez, un bagre enorme. La lucha fue tenaz y al fin sacó del río el sustento de la familia, era de diferentes colores. El pescador se miró en los ojos del pez y tuvo miedo, sintió susto, quedó como hipnotizado, vio como en una película, que moría pescado por los hombres. Arrojó el pez al agua; de pronto escuchó una voz que venia del caudaloso río: ! gracias por dejarme vivir, soy la sirena de las aguas!
CUENTO AL ATARDECER
REYNALDO CABALLERO CACERES..

martes, 3 de febrero de 2015



EL ANALFABETA


Mientras desayunaba en el único restaurante del pueblo, escuchó disparos y en forma inmediata todos

 salieron a ver que sucedía. El siguió saboreando los huevos fritos que tanto gustan cuando entró un 

policía y dijo: señor juez el borracho de siempre está disparando al aire. Ya salgo, respondió el juez. El

 tal borrachito fue detenido , el arma decomisada y sancionado a barrer las calles del pueblo todos los 

días a las cinco de la mañana, a pintar todas las casas de blanco, a traer el agua del río a la casa del 

alcalde, y a aprender a leer y escribir : está prohibido disparar al aire. El borrachito era analfabeta.

CUENTO AL ATARDECER.

REYNALDO CABALLERO CACERES

lunes, 2 de febrero de 2015


EL NIÑO DE LAS ESTRELLAS


Aquella noche será recordada por muchos años en este pueblo de Dios, perdido en las selvas, a la 

orilla de un caudaloso río, rodeado de árboles milenarios donde vive cualquier clase de animales. Esa

 noche una enorme nave venida de las estrellas tele trasportó a todos los habitantes y solo dejaron a 

un niño para que contara la historia. Habla todos los idiomas de la tierra, tiene el más alto coeficiente 

de inteligencia jamás conocido. Ahora trabaja con la NASA diseñando un tele-transportador para ir a 

visitar a sus padres. Dicen que este niño no es terrícola.

CUENTO AL ATARDECER

REYNALDO CABALLERO CACERES

 LA GUACA DE LA SUERTE


El soldado caminaba con mucho cuidado por la selva. Un mico lo miro y empezó a chillar. Habían 

amaestrado algunos micos para que dieran aviso de la presencia de la tropa. El soldado se tendió y no 

daba muestras de vida. Escuchó voces y eran voces amigas. Se levantó y se puso a imitar el trinar de

un pájaro. Había descubierto una caneca llena de coca en el lugar donde se había tendido. Marcó con


 su cuchillo un árbol con sus iniciales y regresó al lugar con la vuelta del tiempo. Saco varios paquetes

 de coca y de pronto explotó una mina. Al soldado lo encontraron muerto cubriendo la caneca.

Cuento al atardecer.

REYNALDO CABALLERO CACERES.

domingo, 1 de febrero de 2015


VOLANDO CON EL PAPA

Anunciaron “pónganse los cinturones”; el avión empezó a descender como dicen.. en picada. Los 

pasajeros gritaban y a mi lado una monja lloraba . Para calmarla le dije: Hermanita “Hoy estarás 

conmigo en el paraíso”. El avión caía y se veía venir la tierra.. De esta no nos salvamos, pensé. De

 pronto el avión volvió a la normalidad y la aeromoza anuncio que iban a repartir una comida ligera. El

 vuelo continuo normal y la monja dijo: que pena señor; respondí: la monja no cree en el paraíso y hoy 

era la oportunidad…ella me miró, sonrió y comentó: El paraíso está en la tierra porque cielo no hay.

 Hermanita, ofrecí que si salía vivo de esta, me iba de monje…pedí, comentó la monja que si nos 

salvamos el señor que está a mi lado sea PAPA.

CUENTO AL ATARDECER

REYNALDO CABALLERO CACERES.