jueves, 19 de noviembre de 2015


En el cielo rezan los millones de personas que se la pasaban en los templos, rezando interminables oraciones. Los que hablaban de Dios, los sacerdotes de cualquier religión, los pastores, y los fanáticos asisten a misa todos los días con los sacerdotes, chamanes, hechiceros, papas, Sumos Pontífices, sacerdotisas de los templos griegos, romanos, sacerdotes de pagodas, de todos los templos del universo y la misa es cantada. El cielo es un lugar de eterno descanso y de luz perpetua. Siendo bueno tiene derecho a entrar al cielo. A la puerta del cielo se ven los vendedores de oraciones, rosarios, veladoras, imágenes de santos, incienso, flores, estampitas, agua bendita…Los que siendo malo toda la vida y se arrepintieron en el último momento tienen un lugar en el cielo. Allí se ven los ancianos que minutos antes de morirse pidieron perdón por los pecados cometidos. El arrepentimiento es una boleta efectiva para entrar al cielo. Uno de ellos cuenta como se burló del diablo.
FRAGMENTO DEL CUENTO"EL MUNDO ESOTERICO DE DIOS", REYNALDO CABALLERO CACERES..

Carlos Martines, el policía que presta turnos en la estación, es de origen campesino. Cuando joven fue reclutado en una plaza de mercado y prestó el servicio militar durante dos años y le correspondió ir a zonas de guerra con la guerrilla. Cuando terminó el servicio, recibió su libreta militar y con ella en el bolsillo se puso a buscar trabajo. 
Fue a donde le dijeron que fuera a encontrar empleo. Hizo largas filas en las puertas de las empresas que montaban en la región.
Un día cansado de buscar empleo pasó por la policía y lo admitieron. Ese día estuvo con unos amigos hasta altas horas de la madrugada celebrando el ingreso a esta institución. Antes de ganar el primer sueldo ya debía una parte al tendero.
FRAGMENTO DEL CUENTO "LA HORA DEL RELOJERO", REYNALDO CABALLERO CACERES.

miércoles, 18 de noviembre de 2015


RECORDAR PARA VIVIR, REYNALDO CABALLERO CACERES
Asistí al Puente de Boyacá a la conmemoración del sesquicentenario de la batalla de Boyacá. Fuimos varios estudiantes de la UPTC, entre ellos German Pinzón, Winston Jácome, Raúl Olmos, Rene Miranda y con unas amigas que trabajaban en la alcaldía de Tunja entre ellas Lucy Montejo La Rotta. El presidente Carlos Lleras Restrepo no autorizo que trajeran soldados españoles y el representante de Geralisimo Franco fue un señor de apellido Asnar, quien llevo la palabra y regaño al general Barreiro por desconocer los principios de la guerra, por su juventud, tenía 25 años de edad, la falta de experiencia militar y se enfrentó a un guerrero de 36 años de edad y con más de diez años de guerra. Días más tarde llegó la noticia que este señor murió en Madrid por una pulmonía que le dio en el Puente de Boyacá. Fue la última víctima de esta batalla. Ese 7 de agosto de 1.969 llovió intensamente, relampagueo.

QUE TITULO LE PONDRIAS A ESTE CUENTO..
Llegó al banco temprano a retirar el dinero producido por la venta de unas acciones que tenía en su empresa desde hacía cuarenta años. Estaba acompañado por un nieto universitario. El cajero le dijo que le habían consignado tres mil y el pensionado respondió que era muy poquito. El cajero volvió a decirle: señor son tres mil millones de pesos. ¿Tres mil millones de pesos? Si son tres mil millones de pesos y son para usted, ¿Cuánto piensa retirar? El banco puede asesorarlo en una buena inversión de todo ese dinero. El pensionado quien durante toda su vida compraba acciones de su empresa empezó a desmayarse y cayó al piso. Fue traslado de inmediato a una clínica donde falleció por un infarto cardiaco.
CUENTO AL AMANECER, REYNALDO CABALLERO CACERES.

Ricardo Castillo entró al camposanto y camino por los senderos que conducen a los bellos jardines del Salor Resucitado; leía con atención las lápidas, nombre, fecha; buscaba el lugar donde descansa un gran amigo, solo le informaron que está enterrado en este lugar, entró con el ánimo de visitarlo y tener un dialogo que está pendiente; recorrió 1.000 tumbas y al fin lo encontró, el número que le corresponde es el 1.001, charló durante diez minutos, le dijo lo que le tenía que decir y salió triste. Compró un billete de lotería con el número 1.001 y tan de buenas que se lo ganó. La lápida 1.002 dice: Aquí yace Ricardo Castillo quien falleció de emoción al ganar la lotería. 
CUENTO AL AMANECER, REYNALDO CABALLERO CACERES.

LIBERTAD, REYNALDO CABALLERO CACERES
La aurora
pinta los cielos de colores sin nombre,
el crepúsculo llena de amarillo
el profundo mar…
Golpea con sus olas
el alma del universo
donde giran sin rumbo las estrellas
y nacen constelaciones
formando seres
que van por la inmensidad
de todos los cielos
y se pierden apareciendo
detrás de la montaña,
de los páramos,
el venado de cola blanca
salta del sol a la luna,
el cóndor pasa los siglos
volando por la tierra;
por los caminos
se ven los niños
marchando a la escuela;
aprendiendo
con A se escribe Amor,
Libertad empieza con L,
los ángeles abren sus alas trasparentes
Dios sonríe
Libertad es libre

Llegó en las horas de la tarde a su apartamento; salió temprano del trabajo y piensa ver una película en 3D sobre la vida en otros mundos. Al abrir la puerta de la alcoba encontró a su esposa consintiéndose con uno de sus mejores amigos. La sorpresa fue tremenda y en ese momento tuvo negros pensamientos desde disparar su revólver, degollarlos con el cuchillo de la cocina, picarlos con un machete, ahorcarlos, lanzarles una granada de guerra, atropellarlos con el carro, y las diez mil formas de asesinar a una pareja. Se calmó y pidió perdón al amigo por los gorditos de la mujer, por las venas varices, por el colchón tan duro, por la falta de unos whiskies. Despertó de esta pesadilla y recordó que es soltero.
CUENTO AL AMANECER, REYNALDO CABALLERO CACERES