Un dia de 1964 estudiando en la UIS salimos por las calles de Bucaramanga a gritar VIVA MARQUETALIA, VIVA EL PATO, VIVA RIOCHIQUITO. Estaban bombardeando las repúblicas independientes. Hoy 27 de junio de 2017 entregan las armas y la cambian por la palabra. Hace 53 años empezaron y hoy terminan.Paz hermano. Hoy es un día que Colombia no olvidará.
REYNALDO CABALLERO CACERES.
miércoles, 28 de junio de 2017
martes, 27 de junio de 2017
CONSENTIDA” como un homenaje a esta joven que un día me invitó a cine al Teatro Suárez a ver Bella de día.. No conocí su nombre solo le decían Consentida.
Sévérine (Catherine Deneuve, 'Indochina') es una joven ama de casa casada con el doctor Pierre Serizy (Jean Sorel), un atractivo cirujano con el que tiene muy poca relación íntima. Debido a esa carencia afectiva, Sévérine empieza a ver en sus fantasías sexuales una vía de escape a las limitaciones que su matrimonio le impone. Fantasías como la dominación o el sadomasoquismo se dan cita en la vida de la mujer, que decide llevar una doble vida y empezar a frecuentar una casa de citas donde acaba por ejercer la prostitución. Cuando un delincuente llamado Marcel aparece en su vida, Sévérine verá como su delicada situación se complica.
REYNALDO CABALLERO CACERES.
REYNALDO CABALLERO CACERES.
lunes, 12 de junio de 2017
APUNTES PARA UNA NOVELA.
Aquella mañana Therese Lesnais esperando el verano en París de 1802 conoció a Simón Bolívar, y se enamoró del sudamericano que solía frecuentar los salones de baile con bellas mujeres...Bolívar le dijo: algún día hablaran de mí y tú te acordaras de estos bellos momentos.
Therese y su esposo un aristócrata y miembro de la Armada Nacional de España y peruano de origen atendían a sus amistades en su residencia. Bolívar quien era conocido como un gran bailarín pasaba noches agradables y dialogaba con duquesas, condesas y con Therese. Cuando danzaba con ella, la mimaba con la mirada y con la poesía amorosa de la época.
REYNALDO CABALLERO CACERES.
Aquella mañana Therese Lesnais esperando el verano en París de 1802 conoció a Simón Bolívar, y se enamoró del sudamericano que solía frecuentar los salones de baile con bellas mujeres...Bolívar le dijo: algún día hablaran de mí y tú te acordaras de estos bellos momentos.
Therese y su esposo un aristócrata y miembro de la Armada Nacional de España y peruano de origen atendían a sus amistades en su residencia. Bolívar quien era conocido como un gran bailarín pasaba noches agradables y dialogaba con duquesas, condesas y con Therese. Cuando danzaba con ella, la mimaba con la mirada y con la poesía amorosa de la época.
REYNALDO CABALLERO CACERES.
Boyacá y continuaron sus estudios en la UPTC; estudiaban agronomía y soñaban con cultivos de algodón y de arroz en las sabanas del Cesar. Celebraron el Día de la Independencia de Cartagena un 11 de noviembre y los estudiantes de la costa y de los santanderes, desfilaron por la “vuelta al perro” en zorras prestadas y alquiladas y ese día se escuchaban las guacharacas, los timbales, las cajas y el acordeón de Emiliano Zuleta. En las horas de la madrugada Tomas Alfonso Zuleta”Poncho” y su amigo Ruben Espeleta se montaron en el caballo de Don Simón Bolívar y taloneando los ijares del caballo, gritaban: ¡vámonos para Valledupar!, ¡vámonos para Villanueva!”.
El frio de Tunja, las altas montañas, la neblina de la mañana, llenaba de tristeza los corazones de los estudiantes que venían de lejos y el recuerdo de la madre, de la novia y el calor que hacía falta era la inspiración para poetas, y enamorados. Emiliano en las noches frías de Tunja compone “Mis vacaciones” la cual es tocada por Alfredo Gutiérrez en el año de 1967.
“El que quiera sufrir guayabo, que se vaya a estudiar muy lejos, para que vea lo que es el recuerdo de un amor que no se ha olvidado. Emiliano le sucede, cuando se va para Boyacá, no tiene quien lo consuele, su único remedio es llorar” (Emiliano Zuleta).
Para esta fecha ya se escuchaba el acordeón en Nobsa, el cual llego por el año de 1957 traído por Rafael Antonio Barragán. Según comentan en el restaurante de los trabajadores de Cemento Boyacá a la hora del almuerzo se oyen vallenatos y paseos para que los obreros descansen del trabajo y su mente vuele por los sitios de las canciones. Son de buen apetito y cuando deja de oírse la música gritan:! pongan música! y golpean con la cuchara la mesa.
En el año de 1970 invitaron a los hermanos Zuleta y al grupo de danzas de la UPTC a presentarse en Nobsa . La delegación de la universidad fue numerosa y dicen que rompieron corazones.
REYNALDO CABALLERO CACERES.
El frio de Tunja, las altas montañas, la neblina de la mañana, llenaba de tristeza los corazones de los estudiantes que venían de lejos y el recuerdo de la madre, de la novia y el calor que hacía falta era la inspiración para poetas, y enamorados. Emiliano en las noches frías de Tunja compone “Mis vacaciones” la cual es tocada por Alfredo Gutiérrez en el año de 1967.
“El que quiera sufrir guayabo, que se vaya a estudiar muy lejos, para que vea lo que es el recuerdo de un amor que no se ha olvidado. Emiliano le sucede, cuando se va para Boyacá, no tiene quien lo consuele, su único remedio es llorar” (Emiliano Zuleta).
Para esta fecha ya se escuchaba el acordeón en Nobsa, el cual llego por el año de 1957 traído por Rafael Antonio Barragán. Según comentan en el restaurante de los trabajadores de Cemento Boyacá a la hora del almuerzo se oyen vallenatos y paseos para que los obreros descansen del trabajo y su mente vuele por los sitios de las canciones. Son de buen apetito y cuando deja de oírse la música gritan:! pongan música! y golpean con la cuchara la mesa.
En el año de 1970 invitaron a los hermanos Zuleta y al grupo de danzas de la UPTC a presentarse en Nobsa . La delegación de la universidad fue numerosa y dicen que rompieron corazones.
REYNALDO CABALLERO CACERES.
domingo, 11 de junio de 2017
Bolívar no quiso montarse en una camioneta y dijo que era mejor a caballo pero dimos disculpas porque en Tunja no hay caballos sino burros. Hablamos de la doble calzada, de la vía que dicen traerá el progreso a esta región. Bolívar dijo que deseaba ver el hermoso paisaje verde, las nubes abrazando las montañas, el radiante sol de Boyacá y que era mejor en un "caballito de acero" y tuvimos que enseñarle a montar en bicicleta. Mejor nos vamos a pasitrote opinó y trotando arribamos al Puente de Boyacá.
REYNALDO CABALLERO CACERES.
REYNALDO CABALLERO CACERES.
martes, 6 de junio de 2017
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